La Unión Europea se plantea hacia una dieta con menos carne

La preocupación por el ambiente y la salud ha llevado a la UE a plantear cambios en el consumo hacia una dieta con menos carne.

Escrito por Alejandra Gloria Piña
07/03/2021 18:51

El tema de la promoción de una alimentación más basada en plantas, y la disminución del consumo de carne volvió a estar en conversación esta semana, durante la presentación del plan europeo contra el cáncer.

Un primer borrador de ese plan incluía como objetivo "poner fin de manera progresiva" a las campañas europeas de "promoción de alimentos vinculados con el cáncer, como la carne roja y procesada".

Sin embargo, en el documento definitivo, ese objetivo quedó en una referencia a una política de promoción europea que esté "en línea con el cambio a una dieta más basada en plantas, con menos carne roja y procesada y otros alimentos vinculados al riesgo de cáncer".

“La propuesta es apoyar las dietas saludables, conociendo de qué manera el consumo de carne roja puede tener un impacto sobre la salud y el cáncer", dijo la comisaria europea de Sanidad, Stella Kyriakides, el pasado miércoles.

Por otro lado, Greenpeace Europe argumentan que, pese a que "hay voces en la Comisión Europea y la Eurocámara a las que les gustaría ver palabras más contundentes", se trata de un asunto político "muy delicado" en el que resulta difícil avanzar: "Es un debate entre la transición hacia la sostenibilidad y seguir con la situación actual. Todo cambio es difícil pero necesitamos esa transición", añaden.


“De la Granja a la Mesa”

El debate sobre la reducción del consumo de carne se ha intensificado en particular desde la presentación de la estrategia "De la Granja a la Mesa", que pretende impulsar una producción agroalimentaria y un consumo más sostenibles.

En el marco de esa iniciativa, Bruselas quiere revisar el programa de promoción para productos agrícolas y promover la investigación de fuentes de proteínas alternativas a la carne, en particular las de origen vegetal.

También el borrador de la estrategia establecía metas más ambiciosas que el documento final, con una propuesta para dejar de estimular la producción y consumo de carne.

Finalmente se incluyó como objetivo ayudar a paliar el impacto de la producción animal.


Impuesto a la carne

Una de las ideas apoyadas por los ecologistas en este contexto, es aplicar un impuesto para compensar por los costes medioambientales de la producción

de carne y lácteos, iniciativa que apoya la coalición de Países Bajos "True Animal Protein Price" (TAPP), que recientemente expuso sus argumentos en un evento celebrado en el Parlamento Europeo.

Jeroom Remmers, director de TAPP, explicó que con ese impuesto, la demanda de carne bajaría y también lo harían los precios de ese producto.

"Se puede encontrar un nuevo equilibrio si se produce menos carne en Europa cuando la demanda baje. Pero los precios para los ganaderos se mantendrían estables tras el impuesto a la carne si la UE exportara más", indica.

Según una encuesta realizada a petición de esa coalición en Francia, Alemania y los Países Bajos, la mayoría de los ciudadanos (80 % de los alemanes, 63 % de los neerlandeses y 67 % de los franceses) estarían dispuestos a pagar más por la carne si eso sirviera para compensar a los productores por sus esfuerzos para mejorar el bienestar animal y paliar el impacto ambiental.

Jeroom considera que los resultados de la encuesta en esos tres países se pueden extrapolar a toda la UE, aunque precisa que "quizá en el este y el sur de Europa la mayoría sería menor que en el oeste y norte".


Vía SWI (swissinfo.ch)


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