¿Cómo llevar una dieta sostenible sin renunciar al placer?

Una dieta sostenible no tiene porqué ser insípida o aburrida. En esta nota te platicamos cómo combinar sostenibilidad y sabor.

Escrito por Alejandra Gloria Piña
18/09/2021 10:45

Cada vez somos más conscientes de la importancia de incorporar una alimentación sana, variada y equilibrada para favorecer nuestro bienestar físico y mental. Sin embargo, en ocasiones, algunas opciones saludables y deliciosas son poco sostenibles y perjudican la salud de nuestro planeta.

Según indica la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), “la sostenibilidad de las dietas va más allá de la nutrición y el medio ambiente, incluyendo también dimensiones económicas y socioculturales”.

La FAO define las dietas sostenibles como:


“Aquellas que generan un impacto ambiental reducido, que contribuyen a la seguridad alimentaria y nutricional, y a que generaciones actuales y futuras lleven una vida saludable; protegen y respetan la biodiversidad y los ecosistemas; son culturalmente aceptables, accesibles, económicamente justas, asequibles, nutricionalmente adecuadas, inocuas y saludables, y optimizan los recursos naturales y humanos.”


Para comenzar, ¿qué debemos tomar en cuenta para comprar alimentos sostenibles?


  1. Reducir el desperdicio de alimentos.


La FAO estima que uno de cada tres productos listos para consumir se tira a la basura. Independientemente de la huella ambiental que produzca un determinado alimento, lo menos sostenible es tirar la comida. Por eso, desde nuestros hogares, una buena opción es practicar la cocina de aprovechamiento.

Las tendencias de la cocina de reaprovechamiento (o trash cooking en inglés) se basan en utilizar ingredientes que generalmente se desechan al cocinar, y crear recetas que resultan igual de deliciosas que las de ingredientes convencionales.


  1. Apostar por alimentos de proximidad y temporada.


Planificar la compra y apostar por alimentos de temporada y locales reduce el impacto medioambiental generado por su transporte y estimula la economía local, además de la del consumidor. Los alimentos que cumplen ambos criterios suelen ser también más sabrosos y frescos, al reducirse el tiempo que tardan en llegar a la mesa, por lo que el beneficio es doble: permite disfrutar de productos de calidad a un menor coste.


  1. Reducir el consumo de alimentos de origen animal.


¿Sabías que producir un kilo de carne de vacuno implica dedicar hasta 20 kilos de vegetales y cereales para su alimento?

Lo cierto es que la ganadería y la pesca intensiva han aumentado exponencialmente el gasto en energía y agua, a la vez que los consumidores han incrementado el consumo de carne, pescado y huevos. Iniciativas como el “Lunes Sin Carne” promueven su moderación, fijando un día a la semana (lunes) en el consumidor basa su alimentación en proteínas y grasas aportadas exclusivamente por vegetales.


  1. Mantener una dieta equilibrada.


Priorizar el consumo de alimentos naturales (verduras, frutas, legumbres, frutos secos, etc.) garantiza una alimentación más saludable a la par que sostenible. Según la OMS, realizar una dieta sana y balanceada durante nuestra vida nos ayuda a prevenir la malnutrición y enfermedades no transmisibles (diabetes, cardiopatías, accidentes cardiovasculares y cáncer).


Junto con los alimentos que elegimos para llenar la cesta de la compra, existen otros aspectos a tener en cuenta si queremos contribuir a cuidar del planeta, como el uso de electrodomésticos o utensilios utilizados, la energía (electricidad, gas, etc.) utilizada, el gasto de agua potable, y la conservación de los alimentos.


Ya que tenemos una alacena llena de alimentos sostenibles, ¿cómo los hacemos deliciosos?


  1. Cocina recetas en donde utilices alimentos de temporada. En México, para la próxima temporada de otoño, tenemos disponibles granada, mandarina, higo, uva, manzana, pera, tejocotes, durazno, arándanos, frutos secos, berenjenas, chícharos, calabaza, pimientos, coliflor, ejotes, rábanos y zanahorias.

Prueba estas 5 recetas deliciosas para la temporada de Día de Muertos, que utilicen ingredientes de otoño.


  1. Cocina sin desperdicios. ¿Has oído sobre la comida “waste food”? Este tipo de recetas utilizan piezas de los alimentos que comúnmente son desechadas, para crear platillos deliciosos e innovadores, y evitar el desperdicio de alimentos perfectamente comestibles. Te compartimos algunas opciones sencillas que puedes probar.


  1. Cocina con especias propias de la cocina tradicional de tu región. Entre las especias nativas mexicanas se encuentran el achiote, canela, chiles procesados (secos, encurtidos y ahumados), cilantro, clavo de olor, comino, epazote, yerba santa, laurel, orégano, perejil, pimienta blanca y negra, pimentón y romero.


  1. Cocina platillos tradicionales de tu región en su versión basada en plantas. ¿Sabías que una gran cantidad de platillos de la cocina tradicional mexicana se pueden preparar en su versión vegetariana? Con esto, no sólo se conserva el sabor delicioso de cada receta, sino que se disminuyen los impactos medioambientales de usar proteínas de origen animal. Tal vez tengas dudas pero, ¿por qué no probarlos? Aquí tienes algunas opciones.


  1. Cocina más alimentos crudos. Muchos vegetales pueden comerse crudos, y no sólo conservan intactas sus propiedades nutricionales, sino que también le dan mucha textura y color a los platillos. No te limites a las típicas ensaladas, se pueden preparar un gran número de platillos deliciosos que no requieren cocción.


Una alimentación sostenible puede ser deliciosa y muy variada, y ayudarnos a mantener la salud personal y planetaria.


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