Un nuevo informe de la ONU revela que el hambre disminuyó en 2025, pero 2 mil 690 millones de personas siguen sin poder costear una alimentación saludable, poniendo en riesgo su salud.
Cada año, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) publica el informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo, que muestra hallazgos sobre el hambre y el acceso a los alimentos en el planeta.
La edición 2025 presenta una noticia alentadora: el número de personas que padecen hambre disminuyó respecto a años anteriores. Sin embargo, el informe también deja claro que uno de los mayores desafíos ya no es únicamente producir suficientes alimentos, sino garantizar que todas las personas puedan acceder a una alimentación saludable.
En 2025, entre 608 y 696 millones de personas padecieron hambre en el mundo. Aunque la cifra representa una reducción respecto a 2024 y 2022, sigue evidenciando que millones de personas no tienen acceso suficiente a alimentos.
Aunque el hambre disminuyó ligeramente, el acceso a una alimentación saludable sigue siendo un desafío global. En 2025, 2 mil 690 millones de personas no pudieron costear una alimentación saludable, lo que equivale al 32.7 % de la población mundial. Es decir, una de cada tres personas sigue sin poder acceder a los alimentos que necesita para llevar una vida sana.
La ONU recuerda que una alimentación saludable es fundamental para proteger la salud, favorecer el desarrollo infantil y fortalecer medios de vida sostenibles. Sin embargo, los patrones de alimentación poco saludables siguen presentes en prácticamente todas las regiones del mundo.
Además, la inseguridad alimentaria sigue afectando de forma desigual a las distintas regiones del mundo. África continúa siendo la más afectada, donde más de la mitad de la población enfrenta inseguridad alimentaria moderada o grave. En contraste, esta condición alcanza a cerca de una de cada cinco personas en Asia y a casi una de cada cuatro en América Latina y el Caribe.
El informe señala que el acceso a una alimentación saludable depende de mucho más que la producción agrícola. Factores como la logística, el transporte, las políticas públicas y los incentivos económicos influyen directamente en el precio que pagan las personas por alimentos nutritivos.
En América Latina y el Caribe el costo de una alimentación saludable es el más alto del mundo, promediando 4.91 dólares por persona al día. Por ello, la ONU recomienda reducir los obstáculos logísticos y facilitar el acceso a frutas, verduras y otros alimentos frescos, que al mismo tiempo tienen un impacto ambiental menor.
Este organismo advierte que los incentivos agrícolas aún favorecen principalmente la producción de cereales, azúcar, lácteos y carnes. Reorientar parte de estos apoyos hacia alimentos de origen vegetal con alto valor nutricional, como frutas, verduras y legumbres, podría facilitar el acceso a una alimentación más saludable y con menor impacto ambiental.
El informe advierte que hacer más accesible una alimentación saludable no puede lograrse a costa del medio ambiente o de las comunidades rurales. Reducir precios mediante prácticas que degraden los ecosistemas o deterioren las condiciones de producción solo trasladaría los costos a la sociedad.
Por ello, la transición hacia sistemas alimentarios más saludables requiere políticas que promuevan alimentos variados, nutritivos y producidos de manera sostenible, priorizando los de origen vegetal.
Los hallazgos del informe muestran que combatir el hambre ya no consiste únicamente en producir más alimentos. El verdadero desafío es construir sistemas alimentarios que garanticen que todas las personas puedan acceder a alimentos saludables, asequibles y sostenibles.
Lograrlo requiere fortalecer las políticas públicas, mejorar la distribución de alimentos y crear entornos que faciliten elecciones más saludables. Garantizar el derecho a la alimentación también significa cuidar la salud de las personas y la del planeta.
En Alianza Alimentaria y Acción Climática creemos que cada comida puede ser parte de la solución. Descarga nuestros recetarios y descubre cómo incorporar más alimentos de origen vegetal a tu alimentación. Pequeños cambios en el plato pueden generar grandes beneficios para tu salud y para el medio ambiente.