Salud cardiaca y maíz, ¿cuál es su relación?

Integrar productos integrales de maíz a la dieta tiene beneficios para la salud del corazón.

Escrito por Alejandra Gloria Piña
19/10/2020 11:12

En 2017, en la población general mexicana, la principal causa de muerte fueron las enfermedades del corazón (20.1%). Las enfermedades cardíacas describen una serie de enfermedades que afectan el corazón. Comprenden enfermedades de los vasos sanguíneos, como enfermedad de las arterias coronarias, problemas con el ritmo cardíaco (arritmias) y defectos cardíacos con los que se ha nacido (defectos cardíacos congénitos), entre otros.

Ciertas enfermedades del corazón, como los defectos cardíacos, no pueden prevenirse. Sin embargo, se pueden prevenir muchas otras enfermedades y mejorar la salud cardíaca llevando un estilo de vida saludable, que incluya una buena alimentación.


Es justo aquí en donde entra el maíz, ¿de qué forma puede ayudarnos a mejorar nuestra salud cardiaca?


Primeramente, el maíz es uno de los cereales más populares del mundo, nativo de América Central pero cultivado en innumerables variedades en todo el mundo. Por esto, el maíz resulta accesible para la gran mayoría de la población, pudiéndose integrar en una alimentación saludable, terapéutica y preventiva para distintas enfermedades, incluyendo las del corazón.


Su valor nutricional por 100 g de maíz de grano amarillo, es de:


― 365 kcal, 74.3 g de carbohidratos, 4.74 g de grasa, 9.42 g de proteína, que lo hacen nutricionalmente denso.

― 7.3 g de fibra, aportando el 24.33% de la ingesta diaria recomendada. Una reciente revisión de estudios publicada por la revista científica The Lancet, y liderada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), concluye que una dieta de alto contenido en fibra reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y muerte prematura. El análisis señala que las muertes por todas las causas, así como las enfermedades del corazón, se redujeron entre un 15 y un 30% entre la población que consumió mayor cantidad de fibra en comparación con la que menos.

― 287 mg de potasio, aportando el 11.03% de la ingesta diaria recomendada para mujeres adultas, y el 8.4% para hombres adultos. Recientemente la revista Journal of the American College of Cardiology publicó un estudio que concluía que consumir 1,6 g más de potasio al día se asociaba con una reducción del 21% en el riesgo de sufrir un ictus. El potasio es un mineral que contribuye a la contractibilidad muscular y la transmisión de impulsos nerviosos y es esencial para la actividad eléctrica normal del corazón.

― 46 μg de ácido fólico (vitamina B9), aportando el 11.5% de la ingesta diaria recomendada para adultos. El ácido fólico es esencial para neutralizar los altos niveles de homocisteína en el plasma sanguíneo. Cuando se abusa de alimentos de origen animal, se puede llegar a consumir el doble de las proteínas que se necesitan. Y, con ellas, de metionina, el aminoácido del que se deriva la homocisteína. Esta facilita el depósito y calcificación de lípidos en las arterias, que se van volviendo rígidas. Un exceso de homocisteína está vinculado a enfermedades coronarias, vasculares cerebrales y de las extremidades inferiores, así como trombosis venosa.

― El grano de maíz tiene 3 a 5 % de aceite, del cual 25–30 % está en el germen. De los ácidos grasos.) en el grano de maíz, el oleico (24%) mono–insaturado y el linoleico de la familia Omega 3 (62%) son los mayoritarios. Los ácidos grasos omega 3 participan en el mantenimiento de unos niveles de triglicéridos, un ritmo cardíaco y una presión arterial normales.


Recomendaciones generales


El maíz integral es tan saludable como cualquier cereal, ya que es rico en fibra y muchas vitaminas, minerales y antioxidantes. Sin embargo, los productos de maíz refinado también se consumen ampliamente, con frecuencia como ingredientes en alimentos procesados, que resultan menos saludables.


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