Diversidad e Inclusión ¿qué tiene que ver con la comida?

Las organizaciones ponen de su parte para tener espacios incluyentes, y eso debe comprender a sus comedores.

Escrito por Karina González Bret
05/08/2020 10:50

La prestación de comedor en las empresas y los comedores comunitarios, ofrecen a las personas la posibilidad de tener acceso a una alimentación diaria, reduciendo el desgaste que implica la preparación, almacenaje y transportación de alimentos.

No obstante, lo que se ofrece en este tipo de lugares es más o menos homogéneo, con ingredientes repetitivos, y no considera la diversidad cultural de la alimentación, muchas veces ni siquiera cumple con la normativa establecida para nutrición, y mucho menos considera las decisiones dietarias de las personas como parte de la diversidad.

Es necesario entender que existe una gran carga cultural y social en la alimentación: elegimos qué comer basándonos en factores que van desde el costo y la accesibilidad hasta las creencias tanto individuales como sociales.

¿Qué sucede entonces, cuando una persona que labora en una empresa no puede disfrutar de la prestación de comedor porque sus decisiones o necesidades dietarias no son atendidas por dicho servicio? De una manera, se le está segregando, desmejorando su balance de vida-trabajo e inclusive, reduciendo su ingreso, sobre todo cuando la prestación del comedor está subsidiado en un alto porcentaje.

Consideremos dentro de la diversidad a las personas que profesan alguna religión con restricciones dietarias o las que han tomado la decisión de no consumir cierto tipo de alimentos por razones de conciencia ambiental o social, empatía hacia los animales o simplemente porque quiere o necesita cuidar de su salud, como los vegetarianos o los veganos, o casos más restrictivos como quienes siguen una dieta frugívora, las tres últimas, son dietas mayormente basadas en plantas, que dependiendo el país, están protegidas por la ley como creencia filosófica.

Si bien es prácticamente imposible cubrir a todos los grupos dietarios (a los que en adelante llamaremos en este artículo “diversidad cultural alimentaria”), es una obligación de los proveedores de servicios de alimentacion, considerar un menú que cumpla la mayoría de los distintos requerimientos culturales y a la vez aporte todos los nutrientes necesarios, ya que de esa nutrición dependerá también el desempeño y salud de los colaboradores o la comunidad, más aún considerando que en México, esta diversidad ha aumentado anualmente, siendo poco más del 10% de la población.

Es muy común que se utilice la “barra de ensaladas” como sinónimo de alternativa alimentaria para estos grupos, sin embargo, (y quizá exagerando un poco), esto puede considerarse segregación alimentaria, ya que se les está proveyendo de una sola opción que no necesariamente puede cubrir los requerimientos nutricionales cuando no existe la variedad adecuada de los ingredientes, y que a su vez se vuelve una alimentación monótona y que puede causar hartazgo y hasta tener consecuencias psicológicas, debido a la estrecha relación que tenemos con las emociones, las relaciones sociales y lo que comemos.

Por otro lado, está el tema de equidad de género, ya que la mayoría de las personas de la diversidad cultural alimentaria, pertenecen al género femenino, y si se suman los requerimientos durante embarazo y lactancia, la alimentación se vuelve más crítica.

Es por ello, que deben ofrecerse más alternativas en los comedores para cubrir a esa población de la diversidad cultural alimentaria. Las organizaciones deben empezar a pensar en la alimentación como una de las prestaciones que deben considerar dicha diversidad, y comenzar por ofrecer una opción variada y nutricionalmente adecuada.

De esta forma, las políticas de diversidad e inclusión no solo estarían beneficiando a la diversidad cultural alimentaria, sino también al medio ambiente e inclusive a las finanzas, ya que dietas que eliminan productos de alto impacto ambiental y a la salud, por lo general tienen un menor costo y son aptas para la mayoría de la diversidad cultural alimentaria.

No deje fuera a nadie en su comedor, incluya a ese creciente porcentaje de mexicanos y mexicanas que actualmente forman la diversidad cultural alimentaria. Alianza Alimentaria le apoya para hacer un menú diverso, incluyente y atractivo, contáctenos.


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