Bienestar animal y objetivos de desarrollo sostenible, ¿cuál es su relación?

Mantener la salud de los animales es esencial para lograr los objetivos de desarrollo sostenible.

Escrito por Alejandra Gloria Piña
07/05/2021 08:08

La Agenda 2030 prevé un modelo de desarrollo “en el que la humanidad viva en armonía con la naturaleza y otras especies están protegidas. " Sin embargo, mientras la relación entre bienestar animal, bienestar ambiental y el desarrollo humano es cada vez más investigada y evidenciada, hay muy poco reconocimiento de esta relación y el papel crucial que el bienestar animal juega en la sostenibilidad y desarrollo para las personas y el planeta, en las discusiones de la ONU sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en particular para el ODS 12 “Consumo y producción sostenibles.”

En México, la producción nacional de carne de bovino en el 2019 alcanzó un máximo histórico de 2 millones de toneladas, y se pronosticó que para 2020 llegaría a los 2.1 millones de toneladas, 2.5% arriba de los registrados en 2019 la mayoría de esta producción se realiza bajo esquemas industrializados, y un muy bajo porcentaje bajo ganadería regenerativa o sostenible. Con esto, y sólo contando la producción de un tipo de cárnico, los ecosistemas y por supuesto los animales pagan un duro precio en el actual sistema de granjas industriales; las condiciones de cría intensiva hacen más propensos a los animales a adquirir enfermedades.. Mientras que la Organización Mundial de Sanidad Animal estima que la morbilidad y la mortalidad debidas a las enfermedades animales causan la pérdida de al menos el 10% de la producción ganadera mundial, mientras que la FAO emitió un reporte en 2013 donde indica que el 70% de las epidemias y pandemias tienen un origen zoonótico, además de otros factores directamente relacionados con el modo de producción de productos de origen animal, que incrementan las posibilidades de vivir una nueva pandemia.


Bienestar animal y sostenibilidad


En círculos de políticas sobre sostenibilidad y bienestar animal más amplios, es cada vez más reconocido que el bienestar animal debe estar "en el corazón de la sostenibilidad." Esto es demostrado en el proceso de consulta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en donde la protección animal logró la segunda puntuación más alta entre una serie de opciones para el decimoséptimo objetivo adicional en la encuesta “My World 2015.”

En el informe “Bienestar Animal en el corazón de la sostenibilidad”, de la FAO y el Departamento de Agricultura y Protección al Consumidor, se ha subrayado la necesidad de que el bienestar animal sea prioridad para la sostenibilidad, y reconoció que la producción y el bienestar animal están indisolublemente ligados con cuestiones éticas, políticas, económicas, ambientales y sociales.

Daniela Battaglia, oficial de Producción Animal en la división de Producción Animal y Salud, de la FAO, señaló que el bienestar animal está directamente relacionado con derechos tan fundamentales como el derecho a la alimentación y nutrición adecuadas, sustento, condiciones de trabajo dignas, y justicia social en general; y con bienes globales tan comunes como la biodiversidad y los recursos naturales.

El bienestar animal también está inextricablemente vinculado con la salud animal, y la salud y bienestar humanos. Por ejemplo, se ha demostrado que el bienestar de los animales de granja tiene varios vínculos con la seguridad alimentaria. El estrés y malestar en los animales de granja aumenta la transmisión y virulencia de una serie de enfermedades zoonóticas, y los animales estresados durante el transporte y el sacrificio a menudo liberan más patógenos. Proteger el bienestar de los animales de granja puede, por lo tanto, ser un factor importante en la disminución de la propagación de enfermedades. Otro enlace que demuestra la necesidad para un enfoque más holístico de las dimensiones de la salud de los humanos y los animales es el de la resistencia antimicrobiana. La evidencia continúa demostrando que el uso de antimicrobianos en los animales de granja está contribuyendo al aumento de resistencia a los antibióticos que son importantes para la salud del ser humano.

La creciente concientización de la importancia del bienestar animal en todos los ámbitos, ha dado lugar a movimientos para avanzar hacia un enfoque de "Un sólo bienestar", que enfatiza estos enlaces, y trae al frente una forma de trabajar armonizada e interdisciplinaria para resolver problemas complejos sobre bienestar animal. Esto conducirá a cambios en los sistemas de gestión sobre bienestar animal a nivel internacional, nacional y regional, así como aumentará su importancia política. El bienestar animal ya no es un problema que puede ignorarse.

Por otro lado, cada vez más empresas de la industria alimentaria, reconocen que el bienestar animal es parte de su materialidad y reportan los avances que han realizado en su cadena de suministro para reducir el sufrimiento de los animales y, por tanto, soportar los objetivos de desarrollo sostenible. La Iniciativa de Reporte Global, GRI por sus siglas en inglés, ha preparado todo un capítulo dedicado únicamente a la forma en que deben reportarse los aspectos de bienestar animal, mejorando lo establecido por las versiones GRI 3 y GRI 4, justo porque comprende la importancia que tiene el bienestar animal para la sostenibilidad y la creciente preocupación de la sociedad por este aspecto.


Las "Cinco Libertades", según la Organización Mundial de Sanidad Animal:


Desarrolladas en 1965, y ampliamente reconocidas, las “cinco libertades” describen las expectativas de la sociedad sobre las condiciones que deben experimentar los animales cuando están bajo control del ser humano. Los animales deben vivir:

  • Libres de hambre, de sed y de desnutrición.
  • Libres de temor y de angustia.
  • Libres de molestias físicas y térmicas.
  • Libres de dolor, de lesión y de enfermedad.
  • Libres de manifestar un comportamiento natural.

La OIE también ha elaborado normas internacionales para el bienestar de los peces criados en piscifactorías (excepto las especies ornamentales). Aboga por:

  • Utilización de métodos de manipulación adecuados a las características biológicas de los peces y un entorno adecuado para satisfacer sus necesidades.


Panorama de bienestar animal en México


Diversas organizaciones internacionales en México han realizado investigaciones en granjas y mataderos de México, reportando las condiciones en que se encuentran los animales dentro de la industria. Lo que han documentado ha demostrado que los animales viven vidas miserables, llenas de sufrimiento y dolor, muy lejos de las 5 libertades que establece la Organización Mundial de Sanidad Animal, y, por otro lado, mostrando los severos impactos ambientales que representa la ganadería industrial en nuestro país, con fuertes irregularidades en la operación de las granjas.

La Organización Igualdad Animal realizó recientemente reportes ambientales en 6 granjas en Jalisco, principal estado ganadero de México, con una producción anual que lo coloca como el número uno en producción de carne de cerdo, huevos y leche, y en la posición número dos en carne de bovino y pollo.

El reporte ambiental realizado muestra que todas las granjas investigadas:

  • Incumplen la normativa ambiental.
  • No cuentan con evaluación favorable en materia de impacto ambiental, cédula de operación anual, licencia ambiental única, y concesiones para el aprovechamiento del agua que consumen.
  • No registran sus emisiones de GEI.
  • No tienen planes de manejo de residuos actualizados ni permisos para verter aguas residuales.

Las empresas de alimentación que compran productos de origen animal, deben asegurarse que en su cadena de suministro no se encuentren este tipo de empresas, que no solo no cumplen con la legislación ambiental vigente, sino que ponen en riesgo a las comunidades cercanas y la salud de todos.


Uso de animales y sostenibilidad


El uso de animales en la ganadería se ha desarrollado a una forma de producción industrializada para satisfacer el aumento de la demanda de productos animales, debido a cuestiones como el aumento de la población y el cambio en los gustos y hábitos de consumo. Sin embargo, ahora hay una consideración aumentada de si ciertos sistemas o métodos de producción animal son sostenibles; junto con el reconocimiento de que la rentabilidad y demanda a corto plazo ya no son razones suficientes para continuar con una producción en ausencia de sostenibilidad.

Lo mismo aplica al uso de animales para pruebas de productos y el uso consuntivo de la vida silvestre, y de hecho, en cualquier otra área de producción y uso animal en donde se daña a los animales, la biodiversidad, ecosistemas y hábitats.

Muchos expertos en el tema de suelos, están preocupados que, aun los sistemas pastoriles regenerativos, representen un riesgo ambiental si se continúa con la actual tendencia en el consumo de estos productos.

Las consecuencias de las prácticas en el uso, producción, transporte y la matanza de animales son inaceptables, y por lo tanto, insostenibles, debido a las consecuencias claramente dañinas para las personas, los animales y el medio ambiente. La eliminación progresiva de los sistemas de bienestar deficientes y sus impactos negativos asociados, en el medio ambiente, la salud y el bienestar humanos, es clave para hacer la transición hacia sistemas que son más beneficiosos para humanos, animales, el medio ambiente y el cumplimeinto de los ODS.


Producción animal industrializada


La producción industrializada de animales para consumo humano resulta no solo en malestar para los animales, sino que también es una importante contribuyente a la contaminación del agua, del suelo y del aire y tiene una alta dependencia de insumos como agua, tierras, energía, pesticidas y fertilizantes, medicamentos como antibióticos; además de tener impactos negativos de salud y sociales (por ejemplo, aumento de la incidencia de enfermedades no transmisibles y riesgo de resistencia a los antibióticos, y afectando negativamente los medios de vida y oportunidades laborales en las comunidades de zonas rurales. Las emisiones de gases de efecto invernadero del ganado están estimadas en representar el 14,5% del total mundial, más de las emisiones directas del sector de transporte.

Cambiar a sistemas agroecológicos con un mayor bienestar, y niveles reducidos y más saludables de consumo de productos animales, tendrá un impacto significativo en las principales causas de degradación ambiental.

Un tercio de la producción de alimentos se pierde o desperdicia anualmente. Esto agrega contaminación sustancial a nuestro medio ambiente, simplemente por la comida que está siendo arrojada a vertederos. Este desperdicio es especialmente atroz en el caso de los productos animales, que desperdicia vidas y causa un inmenso sufrimiento animal.

Además del desperdicio de comida por parte del consumidor, hay otro lado de la pérdida de alimentos por producción que es incluso más significativo y que rara vez se ha abordado: el costo de alimentar con cultivos comestibles para los humanos, a los animales, para producir carne y lácteos. Por cada 100 calorías dadas a los animales por medio de cereales, solo de 17 a 30 calorías entran en la cadena alimenticia del humano como carne. Globalmente, se utilizan entre el 36 y el 40% de las calorías de los cultivos como alimento para animales.

Reemplazos totalmente o en una porción por alimentos de origen vegetal para cada una de las principales categorías de productos animales (res, pollo,cerdo, lácteos, etc.) puede producir entre 2 a 20 veces más alimentos nutricionalmente similares por unidad de tierra de cultivo. Por ejemplo, dietas a base de plantas nutricionalmente comparables, optimizadas para reemplazar nutricionalmente los huevos producen dos veces más proteína por acre que los huevos mismos. Sobre el otro extremo de la gama, dietas a base de plantas nutricionalmente comparables y optimizadas para reemplazar los productos de carne de res producen 20 veces más proteína por acre que la carne de res. Las aves de corral son comparables a los resultados para los huevos, y la carne de cerdo es comparable a los resultados para la carne de vacuno, con los lácteos cayendo entre las dos cifras.

Inclusive, investigadores han mostrado datos alarmantes sobre la producción de nuestros alimentos, donde la producción más sostenible de carne tiene mayores impactos ambientales que la producción más contaminante de proteínas vegetales.

Independientemente de cuál sea la estrategia que las empresas de la industria alimentaria tomen con respecto al bienestar animal y la sostenibilidad de los alimentos, es importante que consideren que los consumidores se muestran cada vez más dispuestos a elegir alimentos y productos basados en el tipo de normas de bienestar animal, aplicadas por los productores de alimentos.


Hoy, el consumidor elige el producto no solamente por sus bondades y aspectos nutricionales; estas representan solamente el 50% del atractivo del producto. El 50% restante viene dado por una serie de valores, como el origen animal, sus condiciones de vida y la posibilidad de tener un sistema de seguimiento completo.

Sobre esa base, países como Dinamarca ya han implementado una etiqueta de bienestar animal. Es imprescindible que más países, sobre todo aquellos con la mayor producción y consumo de alimentos de origen animal, se sumen a estas iniciativas y vean al bienestar animal como una garantía indispensable en sus métodos de producción.


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