Ámsterdam regula la publicidad de productos cárnicos en la vía pública

Ámsterdam se convirtió en la primera capital del mundo en regular la publicidad de productos cárnicos en espacios públicos por razones de salud y sostenibilidad ambiental.

Escrito por Uriel Gámez
06/02/2026 13:00

Ámsterdam se convirtió en la primera capital del mundo en regular la publicidad de productos cárnicos en espacios públicos, una medida impulsada por motivos de salud y de impacto ambiental. La norma entrará en vigor el 1 de mayo.

Aunque las restricciones comenzaron a aplicarse de forma voluntaria en 2020, el nuevo acuerdo las formaliza dentro de la Ordenanza Local. La iniciativa fue presentada por los partidos GroenLinks (Izquierda Verde) y el Partij voor de Dieren (Partido por los Animales). El 22 de enero fue aprobada por 27 de los 45 escaños del consejo municipal.

La regulación limita la exhibición de anuncios de productos cárnicos en espacios abiertos, vallas, pantallas publicitarias y transporte público. No obstante, la publicidad seguirá permitida dentro de los establecimientos que comercializan estos productos, así como en medios como radio, televisión e internet.

El objetivo de la regulación es evitar la normalización de un consumo excesivo de estos alimentos, cuyos efectos tienen repercusiones tanto en la salud pública como en la del planeta. La medida también limita la promoción de vuelos, cruceros, combustibles fósiles y automóviles a gasolina, pues también son industrias con una huella ambiental alta.

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Con esta decisión, la capital neerlandesa se suma a otras ciudades del país, como Utrecht y Zwolle, que ya habían adoptado medidas similares. Además, la medida se enmarca en una tendencia europea más amplia: Francia ya ha prohibido anuncios de empresas de energía no renovable, y Florencia, ciudad italiana, planea hacer lo mismo este febrero.

Impactos de los productos de origen animal

El consumo elevado de carnes (especialmente roja y ultraprocesada) así como de huevos y leche, se asocia con un mayor riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles, como diabetes tipo 2, enfermedades del corazón, del hígado y ciertos tipos de cáncer. Esto se relaciona con que una ingesta alta de carne suele acompañarse de patrones alimentarios menos saludables.

Reducir el consumo de productos de origen animal también ayuda a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero y el uso intensivo de agua y suelo propios de la ganadería industrial.

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