Agua, suelo y deforestación: ¿cómo cuidarles desde nuestro plato?

Hace unos días fueron fechas muy importantes para el planeta, que tienen relación estrecha con lo que comemos.

Escrito por Karina González Bret
19/10/2020 10:34

El pasado 21 y 22 de Marzo, se conmemoraron tres fechas importantes en el calendario internacional, referentes al cuidado de nuestro planeta y sus bienes naturales:

Día internacional de los bosques
Día mundial forestal
Día mundial del agua
Día mundial del suelo

Los bosques son una de las principales fuentes de servicios ambientales que tenemos, desde la obtención de comida y medicamentos, hasta la captación y filtración de agua para reponer los mantos acuíferos. Es por ello, que el día mundial del agua, está muy relacionado con los bosques y el suelo, y a su vez, la alimentación tiene un gran impacto tanto en la disponibilidad de agua dulce para consumo humano o de las cosechas, como en el uso de tierra que se requiere para producir los alimentos y por tanto, el cambio de uso de suelo forestal a agrícola..

Ya se ha hablado en otras ocasiones de los impactos ambientales de la alimentación, y cómo nuestras decisiones dietarias pueden afectar fuertemente a los bosques y selvas debido a la deforestación requerida para extender las actividades agropecuarias, principalmente aquellas relacionadas con los productos de origen animal, pero también así con otros productos vegetales que son cada día más populares a nivel mundial y que empiezan a tomar terrenos que antes estaban dedicados a reservas naturales.

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas en México (CONANP) tiene considera la actividad ganadera como uno de los principales retos a superar, debido a que, de forma similar a como ocurre en el Amazonas, la ganadería y el cultivo de maíz y soya destinados a alimentar ganado están acabando con la Sierra Lacandona, estimándose que del total de hectáreas perdidas de esta reserva de la biósfera, el 90% se ha debido a la explotación ganadera y se espera que al menos dos terceras partes de la actual reserva sean dedicadas a actividades agropecuarias y de turismo.

La Selva Lacandona produce el 30% del agua dulce de todo México,y contiene además la mayor parte de la biodiversidad de NorteAmérica, por lo que es de suma importancia que las actividades agropecuarias no sigan avanzando.

En general, la ganadería utiliza cerca del 30% del agua dulce disponible en el territorio, lo que en comparativa nos indica que la Selva Lacandona está sosteniendo únicamente la ganadería en México, y no las necesidades de agua y saneamiento, que son derecho fundamental para todos los mexicanos y uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Pero ¿cómo saber lo que agregar en nuestro plato para reducir la cantidad de agua y tierra que nuestra alimentación requiere? Pues necesitamos saber cuántos metros cuadrados se utilizan para producir un kilogramo de cada alimento.

Echa un vistazo a la siguiente lista y calcula:

Carne de res: 334 m2/kg — 18,642 litros

Queso Oaxaca: 80 m2/kg — 5,060 litros

Cacao: 27 m2/kg — 27,218 litros

Pistaches: 19 m2/kg — 10,864 litros

Carne de cerdo: 14 m2/kg — 3,628 litros

Carne de pollo: 14 m2/kg — 17,362 litros

Café: 13 m2/kg — 17,373 litros

Pescado: 11 m2/kg — 1,500 litros

Lentejas: 10 m2/kg — 6,166 litros

Leche de vaca: 9 m2/kg — 1,021 litros

Almendra: 9 m2/kg — 9,769 litros

Amaranto: 6 m2/kg — 3,306 litros

Soya: 4 m2/kg — 1,789 litros

Aceite de palma: 4 m2/kg — 3,097 litros

Tofu: 2 m2/kg — 2,523 litros

Aguacate: 2 m2/kg — 1,284 litros

Papa: 1 m2/kg — 255 litros

Leche de almendras: 0.5 m2/kg — 371 litros

Para dimensionar la cantidad de agua que se lleva cada alimento, en promedio una ducha de 10 minutos utiliza 200 litros de agua.

Esas cantidades en los productos de origen animal están contenidas principalmente en el alimento que requieren para la crianza. Se pierde cerca del 70% de la energía y las proteínas en el proceso de engorda, lo cual los hace alimentos sumamente ineficientes.

Además, las excretas animales contaminan el agua no solo con altas cantidades de nitrógeno, sino también con antibióticos. Y en términos de suelo, la alta cantidad de excretas más la compactación del suelo por las pezuñas, vuelven infértiles los campos, por lo que son alimentos insostenibles.

¿Habías pensado que una decisión tan simple como reducir tu consumo de alimentos poco sostenibles, puede salvar los bosques y selvas y además, ayudar a llevar agua a todas las regiones de México? Cuéntanos si te ha sorprendido lo aquí leído y algunos cambios que piensas hacer para apoyar a los bosques, los suelos y el agua, ahora que acaban de pasar estos importantes días.


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