Protegiendo al mar desde el menú

Los océanos guardan una enorme biodiversidad y son necesarios para la supervivencia en muchas regiones.

Escrito por Miguel Domínguez Libreros
10/07/2020 01:50

¿Cómo proteger nuestro océanos desde el menú?

Proteger nuestros océanos es necesario para asegurar la supervivencia humana a largo plazo. La sobrepesca y el cambio climático han puesto sentencia a los océanos y es necesario actuar ya.

La pesca industrializada está presente en 30% de los océanos y la pesca incidental (es decir, la captura de especies sin valor comercial que quedan atrapadas en las redes de pesca y son desechadas al mar moribundas o sin vida, o utilizadas como complementos alimenticios de baja calidad) corresponde a cerca del 40% de la pesca mundial, por lo que se desecha al mar 40% de toda la masa que se captura en redes.

Un enorme problema que existe es que no se respetan las vedas de pesca, se evita la reproducción de las especies, generando presiones a los ecosistemas que no solo afectarán a dicha especie sino a todas aquellas cercanas a la misma. Las vedas son temporadas del año en el que está prohibido pescar o comercializar una especie con el objetivo de preservar la reproducción y vida de la misma, evitando así su extinción y que se cause un desequilibrio en su ecosistema, principalmente por las interdependencias que existen entre las especies, no solo por ser parte de una cadena alimenticia, sino por otros servicios ambientales que se proveen entre ellas. Se espera que hacia 2048, ya no existan

Aunque el consumo de pescado y mariscos aun es fundamental para la economía, y supervivencia de ciertas regiones, el sobreconsumo de las grandes urbes pone en riesgo inclusive a dichas regiones, por lo que es necesario minimizar el consumo de productos del mar y verificar que están en temporada, respetando las vedas de pesca, ayudando así a la conservación de ecosistemas marinos y dulceacuícolas de nuestro territorio.

Para asegurarse de que todo esto se cumpla según la FAO se debe practicar una pesca sostenible en la cual se deben garantizar los siguientes lineamientos:

  • Eliminar la pesca ilegal.
  • Mantener la biodiversidad de los ecosistemas acuíferos.
  • Garantizar que en el aspecto socioeconómico sea justo y responsable.
  • Que la cadena de valor, el acceso al mercado, el acceso y los derechos del usuario; condiciones del trabajo decente, protección social y el reparto equitativo de los ingresos.
  • Garantizar métodos de pesca selectivos minimizando el consumo de energía, productos químicos y residuos.
  • Facilitar el origen de pescados y mariscos desde su captura hasta el mercado.
  • Reconocer a la pesca artesanal como un aliado en el fin de la pobreza y de la seguridad alimentaria.

Sin embargo, muy difícil asegurar una pesca sostenible debido a la precariedad de los sistemas de verificación actuales, observamos actualmente que se sigue traficando con especies en peligro de extinción o protegidas; un ejemplo es la caza del tiburón para el comercio de sus aletas, lo cual lo ha puesto en peligro de extinción. De llegarse a extinguir este depredador, pone en peligro al resto de las especies, principalmente porque estos mantienen un equilibrio en la generación y uso de recursos de la vida marina.

La principal preocupación que atañe al consumo de pescado, es la adquisición de ácidos grasos poliinsaturados, mejor conocidos como Omega 3, sin embargo, un alto consumo de hojas verdes (principalmente espinaca y verdolaga) así como la ingesta regular de linaza, chía y frutos secos, pueden ayudar a adquirir esos ácidos grasos poliinsaturados tan necesarios para la salud cardiaca principalmente. También, incorporar algas a la dieta puede ser benéfico para el mismo fin y su cultivo requiere mucho menos recursos que el de peces, siendo una fuente más sostenible de Omega 3 que cualquier animal marino.

Consumir aquellos platillos que mejor conocemos con ingredientes del mar, que nos remontan a su sabor y textura también es posible. Aquí encontrarás un recetario que puede ayudarte a darle ese sabor a mar a tus comidas, sin tener que comprobar si los pescados y mariscos provienen de la pesca sostenible, ya que no forman parte de los ingredientes.

Como ejemplo, sustituir el atún por garbanzos para una ensalada, reduce el impacto ambiental del platillo.

En Alianza Alimentaria apoyamos a incorporar estos platillos en tu comedor para apoyar a los océanos, mientras educamos a tus colaboradores en la sostenibilidad de su comida. Contáctanos si quieres saber cómo.


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