Nutrición para los y las niñas con cáncer

La nutrición es importante para la salud de los niños, especialmente para quienes están bajo tratamiento contra el cáncer.

Escrito por Alejandra Gloria Piña
08/12/2021 04:17

Cada 15 de febrero, la comunidad mundial en torno al cáncer pediátrico conmemora el Día Internacional del Cáncer Infantil, con la finalidad de crear conciencia sobre el cáncer infantil y expresar el apoyo a los niños y adolescentes con cáncer, los supervivientes y sus familias.

Cáncer infantil en América y el mundo

El cáncer es una de las principales causas de muerte de niños y adolescentes en todo el mundo. Cada año, más de 400,000 niños son diagnosticados con cáncer en todo el mundo. En la Región de las Américas, se estima que hubo 32,065 nuevos casos de cáncer en 2020 en niños de 0 a 14 años; de ellos, 20,855 casos ocurrieron en países de América Latina y el Caribe.

La gran mayoría de los niños con cáncer viven en países de ingresos bajos y medianos, donde enfrentan inequidades inaceptables en aspectos como la detección temprana, el diagnóstico y el acceso a tratamientos de calidad y cuidados paliativos. Los peores resultados que experimentan los niños en estas condiciones amenazan para la cohesión social, la prosperidad económica, así como el logro de las metas globales incluidas en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible.

¿Qué provoca el cáncer en los niños?

El cáncer afecta a personas de todas las edades y puede aparecer en cualquier parte del cuerpo. Comienza con cambios genéticos en una sola célula que posteriormente se multiplica sin control. En muchos cánceres, este comportamiento da lugar a una masa o tumor.

A diferencia del cáncer en adultos, la inmensa mayoría de los cánceres en los niños no tiene una causa conocida. Muchos estudios han tratado de identificar las causas del cáncer infantil, pero son muy pocos los cánceres causados por factores ambientales o relacionados con el modo de vida en los niños. Las medidas de prevención del cáncer en los niños deben centrarse en los comportamientos que impedirán que desarrollen cánceres prevenibles cuando sean adultos.


Aspectos de nutrición para los y las niñas con cáncer

Una buena nutrición es fundamental para un niño que se encuentra bajo tratamiento del cáncer. Consumir el tipo correcto de alimentos antes, durante y después del tratamiento puede ayudar a un niño a sentirse mejor y a mantenerse más fuerte. Generalmente, los niños con cáncer no tienen demasiado apetito por uno o varios de los siguientes motivos:

• El entorno del hospital

• Los efectos secundarios de la quimioterapia o la radiación

• Depresión

• Dolor al comer

• Cambios en la forma que saben los alimentos

• Efectos secundarios de los medicamentos

• Náuseas, vómitos y diarrea


Beneficios de una buena alimentación

Una buena alimentación durante el tratamiento contra el cáncer puede ayudar a:

• Tolerar mejor el tratamiento y los efectos secundarios relacionados a éste.

• Apegarse mejor al programa del tratamiento.

• Sanar y recuperarse más rápidamente.

•Menos riesgo de infección durante el tratamiento.

• Tener más fuerza y energía.

• Mantener un peso saludable y permitir que el cuerpo almacene nutrientes.

• Brindar una mejor capacidad de crecimiento y desarrollo normales.

• Sentirse mejor y tener una mejor calidad de vida: menos irritabilidad, mejor calidad de sueño y mayor disposición para colaborar con el equipo de especialistas en cáncer.

Es importante considerar que cada niño con cáncer tiene necesidades nutricionales particulares por lo que es indispensable comunicarse con el equipo de atención médica en cualquier momento que surjan inquietudes sobre la cantidad de alimentos o líquidos que el niño consume.


Nutrientes: los aliados del tratamiento contra el cáncer

Los niños con cáncer necesitan proteínas, carbohidratos, grasa, agua, vitaminas y minerales. Datos como el estado nutricional básico (sobrepeso, normopeso, desnutrición), el diagnóstico, el plan de tratamiento, la edad, los niveles de actividad, y las medicinas que el niño recibe son factores que se usan para preparar un plan de alimentación.


Proteínas

El cuerpo requiere de proteína para crecer, reparar tejidos y preservar la piel, las células sanguíneas, el sistema inmunitario y el revestimiento del tracto digestivo. El cuerpo de los niños con cáncer que no consumen suficiente proteína podría desprender los nutrientes de su masa muscular para conseguir la energía necesaria. Esto podría prolongar el tiempo de recuperación de la enfermedad y reducir la resistencia a las infecciones.

Durante la enfermedad, la necesidad de proteína del niño aumenta. Entre las fuentes vegetales y sostenibles de buenas de proteína se incluyen: nueces, crema de cacahuate (mantequilla de maní), frijoles, guisantes y lentejas secas, y alimentos de soya.


Carbohidratos

Los carbohidratos son la principal fuente de energía para el cuerpo y ofrecen el combustible (las calorías) que se requiere para la actividad física y para la función adecuada de los órganos. La cantidad calórica de un niño depende de su edad, tamaño y nivel de actividad física. Los niños que se someten tratamiento contra el cáncer pueden requerir aún más calorías para la sanación de tejidos y obtener más energía.

Las mejores fuentes de carbohidratos serán las frutas, verduras y granos enteros, que proporcionan vitaminas y minerales, al igual que fibra y los fitonutrientes (nutrientes clave de origen vegetal) que las células del cuerpo necesitan.


Grasas

Las grasas tienen un papel importante en la nutrición. Las grasas y aceites sirven como una fuente rica de energía (calorías) para el cuerpo. El cuerpo separa las grasas y las usa para almacenar energía, aislar los tejidos del cuerpo y llevar algunos tipos de vitaminas a través de la sangre.

En su mayor parte, se deberá optar con mayor frecuencia por las grasas insaturadas (monoinsaturadas y poliinsaturadas), contenidas en alimentos y productos vegetales, que por las grasas saturadas y las grasas trans, de los alimentos de origen animal y alimentos procesados.

Las grasas insaturadas se encuentran principalmente en aceites vegetales como los aceites de oliva, de canola, y de maní (cacahuate), y en alimentos como el aguacate y las semillas y nueces.

Ciertos ácidos grasos, como el ácido linoleico y el ácido alfalinoleico, son llamados ácidos grasos esenciales. Éstos son necesarios para la creación de células y producción de hormonas, pero como el cuerpo no puede producir estas grasas, requiere obtenerlas de los alimentos. Los aceites de soya, canola y nuez son buenas fuentes de ácidos grasos esenciales.


Agua

Todas las células del cuerpo necesitan agua para funcionar. Si el niño con cáncer no toma suficientes líquidos o si tiene una pérdida de líquido por vómito o diarrea, puede que se deshidrate, y cuando esto sucede, los líquidos y minerales que ayudan a mantener el buen funcionamiento del cuerpo pueden llegar a niveles peligrosos por descompensación (desequilibrio por escasez).

Parte de los líquidos se obtienen de los alimentos, especialmente frutas y verduras, pero se debe asegurar que los niños ingieran todo el líquido que el cuerpo requiera. La cantidad de líquidos que el niño requiere dependerá de su tamaño y de cuántos líquidos esté perdiendo.


Vitaminas y minerales

Los niños cuya alimentación está equilibrada generalmente obtienen suficientes vitaminas y minerales. No obstante, los estudios han demostrado que incluso los niños saludables a menudo no obtienen suficiente calcio y vitamina D, lo que es especialmente importante para el crecimiento de los huesos. Algunos de los medicamentos usados para el tratamiento contra el cáncer pueden disminuir los niveles de calcio y de vitamina D, de manera que se pueden necesitar cantidades adicionales.


En cualquier caso, y para cualquier enfermedad, siempre será importante consultar con especialistas para saber qué tipo de alimentación es la adecuada y favorable para la recuperación.


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